El día que busqué las llaves en el auto de mi esposo y descubrí el precio que le puso a mi vida.
Todo empezó como una noche cualquiera. Eran las 11:30 PM y mi esposo, Marcos, ya estaba dormido. Necesitaba mis llaves para abrir el candado del patio, así que bajé al garaje oscuro, iluminado solo por la linterna de mi celular, y abrí la puerta del copiloto de su auto.
Metí la mano debajo del asiento buscando el manojo de llaves, pero mis dedos rozaron algo extraño. Era un bulto rectangular, rígidamente pegado al chasis con cinta aislante negra. Con un poco de fuerza, logré despegarlo.
Era un teléfono desechable, de esos antiguos y baratos. Mi primera reacción fue sentir un nudo en el estómago: "Me está engañando", pensé. Temblorosa, presioné el botón de encendido. No tenía contraseña. Fui directo a la bandeja de mensajes de texto, preparándome para leer las palabras de amor hacia otra mujer.
Pero no había nombres de mujeres. Solo había un número desconocido y tres mensajes enviados esa misma tarde. El primero era de Marcos: "Transferencia hecha (50%). El resto cuando termines el trabajo. Que parezca un robo".
Me quedé paralizada. El aire del garaje de pronto se sintió helado. ¿Un robo? ¿A qué se refería? Justo en ese instante, la pantalla del teléfono barato se iluminó en mi mano, vibrando. Había llegado un mensaje nuevo.
El mensaje decía: "Ya la tengo en la mira. Está en el garaje ahora mismo. Lleva puesto un suéter rojo. ¿Hago que parezca un accidente o entro ahora?".
Lentamente, con los ojos llenos de lágrimas y el corazón a punto de reventarme el pecho, bajé la mirada hacia mi propia ropa. Llevaba puesto el suéter rojo que Marcos me había regalado en Navidad.
Dios mío. Era yo. Mi esposo me había vendido.
Antes de que pudiera siquiera procesar la traición o gritar por ayuda, escuché un ruido que me heló la sangre. El seguro de la puerta principal del garaje hizo "clic" desde afuera. Las luces de los faroles de la calle se bloquearon, y una sombra inmensa comenzó a deslizarse hacia donde yo estaba escondida, entre los asientos del auto.